Consejos para practicar deporte tras una vida sedentaria

Tras una temporada sin realizar actividad física, tarde o temprano empezamos a ser conscientes de que debemos incluir algunos ejercicios en nuestro día a día. Por ello, a todos aquellos que os estéis planteando comenzar a tener una mayor actividad, a continuación os vamos a dar algunos consejos para practicar deporte tras una vida sedentaria, intentando en primer lugar disfrutar de la experiencia, en segundo lugar prevenir lesiones y en tercer lugar sacar el máximo partido al ejercicio.

Elige un deporte adecuado

Es normal que cuando hemos estado mucho tiempo con vida sedentaria y nos planteamos comenzar a practicar un deporte, al principio no nos sintamos todo lo cómodos que deberíamos, y es habitual que incluso nos lleguemos a aburrir con lo que muchas veces acabamos renunciando y por tanto perdemos la posibilidad de ponernos en forma o al menos de disfrutar del proceso.

Por esa razón es muy importante que elijamos un deporte con el que nos sintamos cómodos y sobre todo que disfrutemos, ya que la práctica de cualquier tipo de ejercicio físico tiene que ser divertida y nos tiene que llenar de alguna manera, o de lo contrario tarde o temprano nos aburriremos.

En ese sentido recomendamos que no os dejéis llevar en absoluto por las modas, y en cualquier caso busquéis todas las alternativas disponibles y elijáis la que más se adapte a vuestros gustos y necesidades.

Que el deporte cambie tu vida para bien

Hay que tener en cuenta que a partir de ahora nuestra vida va a cambiar y para mejor, pero es esencial que no nos obsesionemos con la práctica de deporte y sobre todo lo disfrutemos y evitemos que esta práctica fuerce a un cambio muy radical en nuestro día a día. Es decir, lo que vamos a hacer es incorporar el deporte en nuestras vidas, pero eso no significa que las tengamos que cambiar por completo.

Comienza a un ritmo suave y poco a poco tu cuerpo irá pidiendo más

Otro de los principales errores que solemos cometer al empezar a practicar deporte tras un tiempo de sequía deportiva es querer empezar por todo lo alto. Cuidado, esto no sólo va hacer que suframos de forma innecesaria, sino que además también es una garantía para la aparición de lesiones.

En definitiva vamos a tener que ir acostumbrando a nuestro cuerpo y a nuestra mente a que se adapte al nuevo estilo de vida que hemos decidido adoptar.

Vigila mucho tu alimentación

Una dieta equilibrada es imprescindible para practicar deporte sin riesgos y con buenos resultados.

Dependiendo del tipo de deporte que vayamos a practicar, de nuestras características físicas, de nuestro sexo y de nuestras rutinas diarias entre otros, la dieta variará considerablemente, razón por la cual no se puede crear una estándar para que sea seguida por todo el mundo, sino que en estos casos, lo mejor que podemos hacer es hablar con un nutricionista que nos asesore y guíe durante todo el proceso y por supuesto nos prepare una dieta personalizada adaptada a nuestras necesidades reales.

No debemos olvidar que, si nuestro objetivo es perder peso, será imprescindible que ingiramos los nutrientes necesarios, así que nada de dejar de comer ni similares para perder peso rápido, ya que lo que está en juego es nuestra salud.

Descansa todos los días de forma adecuada

El descanso es tan importante como el propio ejercicio físico y la alimentación. Si nos alimentamos bien y practicamos ejercicio con regularidad pero no descansamos adecuadamente, nuestro organismo poco a poco lo irá anotando, y no sólo evolucionaremos negativamente sino que además minaremos nuestra calidad de vida y será más fácil que aparezcan lesiones o problemas de salud.

Si por cualquier razón no descansáis bien, existen algunos trucos interesantes como practicar ejercicio físico antes de irnos a dormir, una ducha calientita, un vaso de leche calientita, el triptófano o infusiones relajantes, etcétera. Y si todo esto no nos ayudar a solucionarlo tampoco, ya sabéis, hay que hablar con un profesional como nuestro médico de confianza que nos va a ayudar a solventar el problema.

Antes del empezar debes calentar y al finalizar debes estirar

El calentamiento es muy importante antes de practicar cualquier deporte, ya que gracias a él no sólo obtendremos un mejor resultado durante la práctica, sino que además vamos a evitar muchas lesiones y dolores innecesarios.

De igual manera, la mejor forma de garantizar el buen estado de nuestros músculos y ligamentos es estirando tras practicar ejercicio físico, y si cumplimos ambos, podéis estar seguros de que el riesgo de lesiones y dolores se reducirá drásticamente.

Mucho cuidado con las lesiones

Lo más probable es que, si hemos estado mucho tiempo llevando una vida sedentaria, una de las razones por las que nos estamos planteando empezar a practicar deporte es precisamente porque hemos ido acumulando algunos kilos de más. En ese sentido es importante tener en cuenta que, cuanto mayor sea nuestro peso, más cuidado debemos tener con las lesiones, y sobre todo empezaremos con un ritmo suave e iremos aumentándolo conforme nos lo vaya pidiendo nuestro cuerpo, ya que de esta forma será mucho más difícil que tengamos algún tipo de lesión.

Nunca os comparéis con nadie, y dejad un poco de lado Internet, que ya sabéis que en la Red todo el mundo recorre largas distancias en unos minutos, levanta edificios enteros con un solo brazo y puede estar tres semanas bajo el agua sin respirar, pero en la vida real todo eso son fantasías, así que centraos tan sólo en vosotros mismos. Nunca forcéis la máquina y hacedlo con cabeza, que el cuerpo da muchas sorpresas, y yendo despacio, veréis como antes de lo que imagináis ya se ha comenzado a recuperar y os empieza a pedir más intensidad.

Hazte con todo el equipo deportivo

Dependiendo del tipo de deporte o ejercicio físico que vayamos a practicar, evidentemente vamos a necesitar equipamientos diferentes. Por supuesto prestaremos una especial atención a nuestra vestimenta, utilizando ropa de calidad, que transpire adecuadamente, que no sea muy ceñida o apriete alguna parte de nuestro cuerpo, que nos permita mantener una buena temperatura corporal, y sobre todo que respete nuestra anatomía, y en este sentido hay que tener muy claro que una inversión extra en las zapatillas es una decisión muy correcta.

De todas formas no debemos confundir lo bueno con lo caro, y no olvidéis que de vez en cuando hay algunas ofertas de material deportivo que nos pueden venir muy bien para equiparnos.

Otro consejo que os damos en relación con el equipamiento deportivo es que no os dediquéis a comprar de todo y de la mayor calidad, sino que debéis adquirir aquellas cosas que vayáis a utilizar y que se adapten a vuestro nivel. Por ejemplo, si vamos a empezar con la bicicleta, es absurdo caer en la moda de gastar miles y miles de euros en una, ya que no le vamos a sacar ni por asomo el partido que podríamos.

Escucha tu cuerpo

Es esencial que escuchemos a nuestro cuerpo ya que es la mejor forma de saber cuándo tenemos que aumentar la intensidad, cuándo tenemos que reducirla, si hay algún tipo de dolencia, si estamos descansando adecuadamente, sin nuestra alimentación es equilibrada, etcétera.

Recuerda que todos tenemos límites, y para conseguir mejorarlos es imprescindible que sepamos escuchar a nuestro organismo y hacerle caso, ya que de lo contrario nunca mejoraremos de manera que acabaremos frustrándonos y pensando que es imposible llegar a más cuando el problema está en que hay algo que no estamos haciendo correctamente pero no hemos sabido escucharlo.

Tu médico es tu amigo

Sobre todo al principio, cuando pasamos de no hacer ningún tipo de ejercicio físico a practicar con cierta regularidad un deporte, es esencial que nos mantengamos en contacto con nuestro médico de confianza así como con fisioterapeutas, nutricionistas, etcétera.

Si tenemos problemas de salud es esencial que realicemos una revisión previa a la práctica para que en nuestro médico nos diga si realmente existe algún tipo de riesgo o podemos ir tranquilamente a por ello. En este caso los análisis son imprescindibles, ya que muchas veces podemos tener alguna carencia aunque no nos demos cuenta de ella, y por supuesto el fisioterapeuta también va a ser un buen compañero durante toda nuestra vida deportiva, ya que lo ideal es acudir a él cada vez que notemos algún tipo de molestia física con el objetivo de poner solución lo antes posible.

Éstos son algunos consejos para practicar deporte tras una vida sedentaria que creemos importante tengáis en cuenta, y no olvidéis nunca que el deporte no sólo es saludable, sino que además también tiene que ser divertido, y si disfrutamos con él, al final se convertirá en un fantástico compañero para el resto de nuestras vidas.

Consejos para empezar una dieta

En más de una ocasión os habéis planteado perder esos kilos de más, y ésa la razón por la que os vamos a dar una serie de consejos para empezar una dieta que estamos seguros os llevarán por el buen camino disfrutando de salud y de una considerable mejora día tras día.

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El objetivo de la dieta

Antes de nada es muy importante proponernos los objetivos, y entre ellos es primordial que analicemos las razones por las que precisamente estamos realizando una dieta.

Si lo pensamos bien, cuando optamos por dietas para hombres, dietas para mujeres, dietas para niños, dietas para deportistas, dietas para adelgazar, dietas para engordar, dietas para embarazadas, dietas para perder grasa, dietas para perder barriga, dietas para perder peso, etcétera, en cualquier caso siempre existe un factor en común que es el de mejorar nuestra calidad de vida.

Ésa va a ser nuestra meta principal, es decir, conseguir mejorar nuestra salud, aumentar nuestra energía, ganar o perder ese peso que nos incomoda, y en general hacer algo positivo por todo nuestro mecanismo interno.

Esto significa que, si nuestro objetivo es el de mejorar, una dieta debe ser muy medida para garantizar el éxito, y es que a menudo nos encontramos con dos enemigos muy peligrosos que por una parte es el desequilibrio nutricional y por otra el abandono.

Ésa es la razón por la que no debemos obsesionarnos sino adquirir el concepto de cambio de hábitos, y para ello os vamos a dar algunos consejos a continuación.

Elementos y consejos para empezar una dieta

De entre los distintos consejos para empezar una dieta vamos a intentar centrarnos fundamentalmente en los que nos permitan conseguir el objetivo del que hablábamos anteriormente.

Hacer dieta nutricionalmente equilibrada

Uno de los consejos para empezar una dieta que os tenéis que tomar más en serio es la ingesta equilibrada de alimentos. Es decir, hacer dieta no significa dejar de comer y comer tan sólo un tipo de ingredientes, sino que buscaremos aquellas dietas que incluyan frutas, verduras, pastas, legumbres, cereales, carne, pescado, etcétera… Es decir, vamos a comer de todo pero en cantidades adecuadas a nuestras características y necesidades.

Consejos para empezar una dieta c

Por esa razón, cuando vamos a empezar una dieta y muy especialmente si queremos perder una buena cantidad de peso, lo más adecuado es ponernos en contacto con nuestro médico de confianza para analizar nuestro estado de salud y sobre todo realizar un plan de pérdida de peso que sea adecuado y que en todo caso nos beneficie y en ningún momento ponga en peligro nuestra salud.

Cambiar los hábitos alimenticios y evita el efecto rebote

Un poco en consonancia con el apartado anterior tenemos este nuevo consejo, y es que, la mejor forma de perder peso sin rebote y garantizando plenamente nuestra salud es cambiando nuestros hábitos alimenticios.

Existen dietas para bajar de peso rápido sin efecto rebote, pero verlo así no nos llevan más que a generalizar y acceder a dietas excesivamente impersonales y por tanto menos saludables. Cuando comenzamos la dieta, nuestro principal objetivo es perder peso rápido, pero es mucho más importante pensar en que la pérdida de peso deberá ser estable evitando el efecto rebote.

A todos nos ha ocurrido alguna vez que hemos realizado el gran esfuerzo para perder peso y en apenas unas semanas o incluso en días lo recuperamos por completo, lo que significa que nos desanimamos y la próxima dieta será mucho más complicada.

Para disfrutar de una dieta equilibrada y que nos mantenga en nuestro peso ideal, lo único que tenemos que hacer es empezar a comer bien, es decir, si pesamos más de la cuenta quiere decir que no nos estamos alimentando adecuadamente, por lo que un cambio en el hábito alimenticio va a ser lo único que necesitamos para ponernos en nuestro peso sin miedo al efecto rebote.

Quizás no sea la forma más eficiente para bajar d peso rápido, pero sí que podemos estar totalmente convencidos de que el peso perdido nunca lo volvemos a recuperar, a la vez que gozaremos de una salud perfecta y cada vez con más energía, fuerza y vitalidad.

Siempre hay que buscar la progresión

Sobre todo, cuando tenemos que perder muchos kilos nos encontramos con mucho tiempo por delante y en ocasiones es normal que las tentaciones nos hagan cometer algún error durante la dieta.

Consejos para empezar una dieta d

Siempre debemos cuidarnos de estos fallos, por supuesto, pero el caso de que cometamos alguno debemos rectificar rápidamente y seguir adelante nuestro camino sin abandonar; no utilicemos nunca como excusa el hecho de que hayamos fallado uno o incluso varios días, sino que tendremos que centrarnos más y por supuesto también reforzar nuestra idea de objetivo.

Básicamente necesitamos buscar la progresión, es decir, independientemente del tipo de dieta que estemos realizando deberemos llevar a cabo comprobaciones cada cierto tiempo de forma que podamos observar que seguimos avanzando.

Esto no significa que nos pesemos todos los días, ni mucho menos, porque habrá veces que, incluso cumpliendo con la dieta a rajatabla, de un día para otro lleguemos a aumentar algo nuestro peso, lo cual podría hacer sentirnos mal y nos acercaría más al error de abandonar la dieta.

Por esa razón, pasarnos por ejemplo una vez por semana es más que suficiente para ir manteniendo nuestro ritmo y comprobar nuestra progresión.

Establece tus objetivos pero siendo realista

Cuando vamos a empezar una dieta todos buscamos establecer una serie de objetivos, pero dentro de nuestros consejos para empezar una dieta siempre os recomendamos que seáis lo más realistas posible.

Consejos para empezar una dieta b

Imaginemos por un momento que nos sobran 30 kg, una cantidad de peso que no es ni mucho menos fácil perder. Podemos optar por realizar una dieta muy fuerte donde pasaremos hambre, lo pasaremos mal, seguramente acabaremos abandonando, nutricionalmente es muy posible que nos afecte y buscar con ello perder el peso en un año o, por contra, lo mejor que podemos hacer es ser realistas y hacernos a la idea de que, para perder esta cantidad de peso, perfectamente podemos necesitar dos años.

Esto no es una carrera de fondo, sino que se trata de mejorar nuestra salud, y como lo que vamos a hacer es cambiar nuestros hábitos alimenticios, nuestra prioridad principal será alimentarnos de forma correcta y en las cantidades adecuadas, y la pérdida de peso es algo que viene siempre cuando hagamos esto de forma correcta.

Evita la obsesión y céntrate en los beneficios

A la hora de perder peso, la obsesión es sin duda uno de nuestros mayores enemigos. Decíamos en el apartado anterior que es ilógico querer perder 30 kg por ejemplo en seis meses, ya que esto únicamente nos llevaría al fracaso tanto emocional como nutricionalmente hablando.

Por ello siempre vamos a establecer objetivos realistas y sobretodo evitaremos obsesionarnos. Habrá determinadas temporadas en las que perdamos una mayor cantidad de peso, y manteniendo la misma alimentación positiva para nosotros y nuestra salud, en otras temporadas veremos que la reducción es mínima o incluso podemos llegar a ganar algunos gramos. Aquí podemos optar por dos caminos: podremos obsesionarnos y buscar otras dietas para perder peso rápido o, desde un punto de vista más lógico y beneficioso para nosotros, simplemente entenderemos que es parte de la fase en la que nos encontramos.

Si estamos cambiando nuestros hábitos alimenticios y vemos que nos estancamos en un determinado momento, lo único que tenemos que hacer es hablar con nuestro médico para analizar si hay algún error en nuestra dieta, si, al ser una dieta personalizada, conviene realizar algún tipo de modificación para seguir avanzando, o si simplemente estamos en una de esas fases en las que perdemos menos grasa y deberemos tomárnoslo con un poquito más de paciencia.

En cualquier caso no debemos perder nuestro principal objetivo que es el de perder peso para mejorar la salud, y es que los beneficios tienen que poder muy por encima de nuestras obsesiones. En esencia no vamos a perder peso sólo para vernos mejor, sino para vivir mejor.

Combina la dieta con ejercicio físico

Con las dietas para perder peso conseguiremos ir bajando los kilos de más, pero el mejor amigo y aliado de la dieta es sin duda el ejercicio físico.

Consejos para empezar una dieta f

Cuando comenzamos la dieta empezaremos perdiendo kilos más rápidamente, pero llega un momento en el que esta pérdida se estancará e irá mucho más lenta. Una de las mejores formas de seguir avanzando con una progresión adecuada es combinar la dieta con una vida mucho más activa.

Ya hemos conseguido perder unos cuantos kilogramos, y el siguiente paso va a ser empezar a mejorar y engrasar bien toda nuestra maquinaria, para lo cual vamos a necesitar empezar a movernos un poco.

Antes de continuar es esencial que, en el caso de que vayamos a combinar la dieta con ejercicio físico, siempre deberemos comentárselo a nuestro médico de confianza, puesto que no es lo mismo crear una dieta para una persona que cuenta con una vida sedentaria que hacerlo para otra que lleva a cabo muchas actividades a lo largo del día; evidentemente la primera necesitará un menor aporte calórico que la segunda.

Y aquí volvemos a hacer hincapié en la importancia de no obsesionarnos, es decir, si lleváis mucho tiempo sin practicar ejercicio físico no os dediquéis a correr todos los días y forzar el cuerpo al máximo, ya que lo único que vais a conseguir es un efecto negativo y la sensación de que realmente el deporte no produce beneficio ni placer alguno. Lo mejor es empezar con sesiones cortas y como mucho en días alternos. Además, en la medida de nuestras posibilidades iremos combinando con distintos ejercicios, lo que nos ayudará a elegir el que más nos gusta y con el que más disfrutamos.

En nuestro caso va a ser imprescindible la realización de ejercicios aeróbicos, ya que nos ayudarán a perder la grasa acumulada, pero también es recomendable combinar con ejercicios anaeróbicos debido a que evitaremos problemas de flacidez y en general conseguiremos una evolución mucho más estable y beneficiosa.

Salir a correr, montar en bicicleta, nadar, hacer ejercicios de estiramientos… Todo lo que podamos imaginar nos va a beneficiar, y desde logo no podemos estar buscando los excusas toda la vida, ya que nuestra salud es mucho más importante que el hecho de no disponer o no querer disponer de tiempo para practicar algo de ejercicio físico.

Cambia tu forma de ver la vida

En definitiva, si lo que estamos buscando son consejos para empezar una dieta, lo mejor que podemos hacer es englobarlos todos en uno solo que es cambiar nuestra forma de ver la vida.

Consejos para empezar una dieta

El modo en que vemos nuestro día a día y el paso del tiempo es lo que nos ha llevado a padecer la obesidad con la que cargamos, y esa es la razón exclusiva por la que debemos ser conscientes y dar una vuelta de tuerca a nuestro día a día.

A partir de ahora ya no existen las dietas sino el cambio de los hábitos alimenticios, y tampoco habrá cabida para el sedentarismo sino para la reactivación de nuestros músculos, nuestro corazón, pulmones y en general cada poro de nuestro cuerpo.

Nuestra vida acaba de comenzar gracias a nosotros, y es que nuestra decisión no sólo nos va a permitir vivir más años, sino que sobre todo vamos a disfrutar de una mayor calidad de vida dejando atrás enfermedades que podemos evitar, manteniendo un buen ritmo en relación con el deporte y la buena alimentación.

Remedios caseros para adelgazar

Para garantizar una buena salud hemos preparado una serie de remedios caseros para adelgazar que no sólo os van a ayudar a recuperar nuestra figura, sino que a la vez también disfrutaréis de más energía y sobre todo dejaremos de lado esos problemas físicos y psicológicos que muchas veces traen consigo el sobrepeso.

La mejor forma de adelgazar

Antes de nada es importante que partamos de la base de que no existen remedios mágicos para adelgazar. El proceso de adelgazamiento requiere constancia y sobre todo primar nuestra salud por encima de la rapidez con la que nos deshacemos de esos kilos de más.

Por ello es esencial que tengamos muy presente dos premisas fundamentales que son, en primer lugar la alimentación, la cual deberá ser equilibrada y adaptada a nuestra actividad diaria, y en segundo lugar el ejercicio físico, el cual no sólo nos ayudará a perder peso con mayor rapidez sino que a su vez también será imprescindible para conseguir que todo se mantenga en su sitio.

Es esencial tener en cuenta las necesidades nutricionales de nuestro organismo, razón por la cual no recomendamos en ningún caso las dietas para perder peso rápidamente, sino que es mucho mejor tomárnoslo con tranquilidad y estar totalmente convencidos de que disponemos de los nutrientes necesarios para tener un buen rendimiento físico, buen rendimiento mental y sobre todo que nuestro cuerpo se recupere de los esfuerzos diarios.

Cómo evitar el efecto rebote

Por otra parte también hay que tener muy claro que las dietas rápidas tan sólo nos llevan al fracaso, ya que de la misma forma que perdemos muchos kilos en muy poco tiempo, finalmente los acabaremos recuperando e inclusive terminaremos con un mayor peso que cuando empezamos.

Remedios caseros para adelgazar

En esencia vamos a intentar aprender cómo evitar el efecto rebote, y para ello es esencial perder peso con tiempo y garantizando los nutrientes necesarios. En esencia, lo que vamos a buscar es cambiar nuestros hábitos alimenticios, y por supuesto también introduciremos el deporte que nos dará mayor vitalidad y energía, lo cual se traducirá automáticamente en más fuerza de voluntad para seguir adelante.

Las mejores dietas para perder peso

Además hay que tener en cuenta que las mejores dietas para perder peso son aquellas que se asumen de un modo agradable, lo cual muchas veces puede significar que es más interesante optar por una dieta gradual que poco a poco vaya dejando calorías que anteriormente consumíamos en exceso, y sobre todo deberemos consumir todo tipo de alimentos, buscando satisfacer nuestro paladar y disfrutar, a la vez que cambiaremos por completo esos malos hábitos alimenticios que son los verdaderos culpables de que pesemos más de la cuenta.

Utilizar remedios caseros para adelgazar

Una dieta equilibrada, saludable y completa será el principio de nuestra carrera, el deporte supondrá un apoyo esencial para lograr nuestro objetivo de forma más efectiva y rápida, pero en tercer lugar también vamos a hacer uso de remedios caseros, de los cuales hemos preparado una pequeña colección que consideramos os van a ayudar a lograr vuestro objetivo.

El zumo de zanahoria

El zumo de zanahoria

Dentro de una dieta equilibrada para perder peso, la fruta y la verdura van a ser dos de nuestros mayores apoyos, y no ya por el hecho de contar con una menor cantidad de calorías, sino que gracias a esto también tendremos la posibilidad de consumir una mayor cantidad de alimentos sin romper nuestros esquemas, a la vez que muchos de estos ingredientes también cuentan con un mayor efecto saciante.

En este sentido la zanahoria puede ser una gran aliada, y es que además cuenta con propiedades que nos permite eliminar la grasa que hayamos acumulado en exceso.

Para conseguir el mejor efecto posible, lo que haremos será tomar un zumo de zanahoria todas las mañanas en ayunas.

Zumo de limón con miel

Zumo de limón con miel

Por otra parte el limón y la miel también cuentan con propiedades nutritivas fantásticas que nos ayudarán a fortalecer nuestra salud a la vez que también son uno de los remedios caseros para adelgazar más efectivos.

Podemos realizar una mezcla con cuatro o cinco cucharadas de limón, agua y un par de cucharadas de miel. Para que todos se disuelva correctamente, lo ideal es que el agua esté un poco templada, pero en cualquier caso nos tenemos que centrar en consumir toda la miel.

Deberemos tomar al menos dos vasos de esta mezcla cada día, y es que su efecto antigrasa nos va a sorprender muy gratamente.

Zumo de jengibre y miel

Zumo de jengibre y miel

Esta mezcla también nos permitirá quemar grasas, y sin duda también nos va a ayudar a disfrutar de una dieta más variada. En lugar de tomar dos vasos de zumo de limón con miel al día, podemos tomar uno de zumo de limón con miel y otro de zumo de jengibre con miel.

En este caso mezclaremos tres cucharadas de miel con otras tres cucharadas de extracto de jengibre.

El pepino

el pepino

El pepino nos va ayudar en dos sentidos; por una parte es beneficioso para quemar grasa, y por otra también nos ayuda a eliminar líquidos que hayamos retenido. No olvidéis que uno de los problemas del sobrepeso es la retención excesiva de líquidos, razón por la cual es positivo tomar alimentos diuréticos que sean beneficiosos para nuestra salud, a la vez que combinaremos con la práctica de ejercicio físico.

El pepino lo vamos a poder consumir de la forma que más nos guste, pero deberemos intentar comer pepino todos los días. Además de estar muy rico aporta pocas calorías, nos ayuda a eliminar las toxinas de nuestro organismo y se trata de una fantástica fuente de antioxidantes que retrasan el envejecimiento.

Té rojo con cardamomo

Té rojo con cardamomo

Otra opción es preparar un té donde mezclaremos dos cucharadas de té rojo y cuatro o cinco cucharadas de cardamomo. Mezclamos bien con 1 l de agua que habremos calentado previamente. Si no nos gusta demasiado el sabor, lo ideal es añadir alguna cucharada de miel.

Zumo de nabo y apio

Zumo de nabo y apio

Para preparar este zumo tan sólo tendremos que coger tres ramas de apio bien picadas, dos nabos troceados y un poco de perejil. Ponemos medio litro de agua hervir e introducimos todos los ingredientes en su interior. Dejamos que hierva todo el conjunto durante unos 20 minutos y ya tendremos nuestro zumo preparado.

Lo ideal es beber medio litro de zumo a lo largo de todo el día.

Zumo de raíz de espárrago

Zumo de raíz de espárrago

Como curiosidad, el zumo de raíz de espárrago también nos va a venir muy bien, no ya sólo para perder peso sino también para mantener todo nuestro esfuerzo, evitando volver a engordar una vez que finalizamos con nuestra dieta.

Lo único que tenemos que hacer es introducir 70 g de raíz de espárrago en 1 l de agua, la cual pondremos a hervir al menos 10 minutos.

Lo ideal es tomar dos tazas cada día, y una vez que hayamos alcanzado nuestro peso podemos tomar una taza cada tres días.

Estos son algunos de los remedios caseros para adelgazar que hemos comprobado resultan más eficaces, pero sobre todo debéis tener muy claro que no vamos a lograr nuestro objetivo si no practicamos algo de ejercicio físico (al menos dos veces por semana) y sobre todo nos metemos muy bien en la cabeza que nuestro objetivo no es ya sólo el de adelgazar, sino que vamos a buscar cambiar nuestros hábitos alimenticios, es decir, vamos a aprender a alimentarnos de forma correcta, lo cual nos ayudará a evitar dietas excesivamente duras y que acabamos abandonando al poco tiempo, y sobre todo garantizar que no volveremos a recuperar el peso puesto que las malas costumbres las habremos abandonado por completo.