Qué significa decúbito supino, decúbito prono y decúbito lateral

Para aprender primeros auxilios es necesario distinguir qué significa decúbito supino, decúbito prono y decúbito lateral, que son básicamente las tres principales posturas en las que se puede disponer al paciente.

que significa decubito supino, decubito prono y decubito lateral

Qué es el decúbito supino o decúbito dorsal

decubito supino

El decúbito supino, también conocido como decúbito dorsal, es una postura que se caracteriza por estar acostados boca arriba con las extremidades extendidas.

Qué es el decúbito prono o decúbito ventral

decubito prono

El decúbito prono, también conocido como decúbito ventral, es una postura que se caracteriza por estar acostados boca abajo con las extremidades extendidas.

Qué es el decúbito lateral

decubito lateral

El decúbito lateral es una postura que se caracteriza por estar acostados del lado o de costado y generalmente con las extremidades ligeramente flexionadas.

Básicamente estas son las tres posturas que debemos aprender para poder entender todos los cursos de primeros auxilios que realicemos de ahora en adelante. Por supuesto, también existen otras posturas diferentes, a la par que estas mismas posturas pueden presentar variaciones como flexionar extremidades, etc. que se basarán en las necesidades de cada momento.

Cómo realizar la maniobra de tracción mandibular

A través de la maniobra de tracción mandibular, también conocida como maniobra de tracción maxilar o como maniobra de elevación mandibular, vamos a conseguir desobstruir la vía aérea de la víctima incluso cuando se haya producido algún tipo de trauma en la zona cervical o a nivel cefálico. Seguidamente vamos a indicar los pasos que deberemos llevar a cabo.

Qué es la maniobra de tracción mandibular

Seguramente ya conoceréis la maniobra frente mentón, la cual tiene como objetivo evitar que la lengua obstruya la vía aérea para facilitar desde la comprobación de la existencia de algún tipo de cuerpo que impida un flujo normal del aire hasta permitir una mejor respiración para la víctima, y por supuesto también con el objetivo de preparar al paciente para realizar la respiración cardiopulmonar o RCP.

Sin embargo, la maniobra frente mentón tan sólo se puede utilizar cuando no observemos signos que nos hagan pensar que pueda existir algún tipo de trauma a nivel cervical o a nivel cefálico, ya que de lo contrario podríamos agravar la situación. Por esa razón, si nos encontramos en un escenario similar, lo que haremos será proceder a sustituir la maniobra frente mentón por la maniobra tracción mandibular cuyo proceso os vamos a detallar a continuación.

Pasos para realizar la maniobra de tracción mandibular

Para llevar a cabo la maniobra de tracción mandibular, lo único que tenemos que hacer es seguir los pasos que indicamos a continuación:

  • Colocaremos a la víctima boca arriba (o lo que es lo mismo, en decúbito supino).
  • Nos ponemos arrodillados detrás del paciente, frente a su cabeza.
  • Pondremos una mano a cada lado de su cabeza colocando los dedos detrás de los ángulos de la barbilla, es decir, del pico del extremo de la mandíbula inferior.
  • Elevamos tan sólo la mandíbula hacia arriba (sin mover el cuello ni la cabeza) y con los pulgares nos ayudamos colocándolos a los lados de la boca para mantener la elevación y para mantenerla ligeramente abierta.

Como podéis observar, básicamente nuestro objetivo es elevar hacia arriba la mandíbula inferior y mantener la boca un poco abierta, de manera que mejoraremos el paso del aire.

Cabe destacar que, si no sospechamos de la existencia de traumas en las zonas cervical y cefálica, es mejor proceder mediante la maniobra frente mentón, ya que es la forma más eficiente de abrir las vías respiratorias.

No obstante, como alternativa para evitar lesiones mayores, con esta maniobra de tracción mandibular vamos a mejorar mucho el estado del paciente hasta la llegada de las asistencias.

Cómo realizar la maniobra frente-mentón

La maniobra frente-mentón es un proceso muy sencillo a través del cual vamos a conseguir desobstruir la vía aérea. A continuación vamos a explicar un poco mejor los casos en los que tendremos que hacer uso de ella y sobre todo aprenderemos cómo llevarla a cabo.

maniobra frente-menton

Qué es la maniobra frente-mentón

La maniobra frente-mentón básicamente tiene como objetivo adaptar la postura del paciente para facilitar la respiración, lo cual nos va a ayudar en dos cosas: por una parte evitará que la lengua obstruya la vía aérea, algo muy habitual cuando se relaja la mandíbula, de manera que facilitaremos la respiración o prepararemos a la víctima para realizar la reanimación cardiopulmonar, y por otra parte también nos ayudará a observar si existe algún objeto que impida el paso normal del aire.

Es importante tener en cuenta que esta maniobra tan sólo se realizará en caso de ser necesaria y, por supuesto, siempre y cuando no sospechemos de la existencia de algún tipo de trauma a nivel cervical o a nivel cefálico. Si nos encontrásemos en uno de estos casos, procederíamos a realizar la maniobra tracción-mandibular en lugar de esta.

A continuación explicamos cómo realizar la maniobra frente-mentón.

Pasos para realizar la maniobra frente-mentón

grafico maniobra frente menton

Cómo vais a poder observar, realizar la maniobra frente mentón es muy sencillo, y tan sólo vamos a tener que seguir los pasos que indicamos a continuación:

  • Colocamos a la víctima boca arriba (es decir, en decúbito supino).
  • Colocamos una mano en la frente y la otra justo debajo de la barbilla.
  • De forma suave empujaremos con la mano de la frente hacia atrás y con la otra elevaremos la mandíbula hacia arriba, dejando las vías respiratorias libres.

Con este sencillo proceso habremos conseguido abrir correctamente las vías para que pueda circular el aire adecuadamente con lo cual facilitaremos la respiración de la víctima, observaremos si existe algún tipo de elemento que obstruya y también se trata de una maniobra esencial para realizar la reanimación cardiopulmonar, RCP o CPR.

Primeros auxilios en accidentes de tráfico

En el caso de que nos encontremos ante un accidente de tráfico, deberemos actuar de forma adecuada con el objetivo de evitar males mayores de los que ya se han producido. Por ello vamos a hablar acerca de primeros auxilios en accidentes de tráfico, un proceso que todo el mundo debe conocer para saber cómo actuar si se encuentra ante una de estas situaciones. Para ello nos basaremos en la conocida como conducta PAS, la cual tiene su origen en las siglas de las palabras proteger, alertar y socorrer, de forma que nos resultará muy sencillo recordar el orden de prioridades para dar los pasos correctos en este tipo de situaciones.

Primeros-auxilios-en-accidentes-de-trafico

Proteger en los accidentes de tráfico

Hay que tener en cuenta que el lugar donde se ha producido un accidente de tráfico es un entorno peligroso debido a las razones que hayan podido dar lugar al accidente o simplemente porque la vía se encuentra obstaculizada, existen elementos que puedan suponer un riesgo en las intermediaciones, hay peligro de que se produzca otro accidente, etcétera.

En cualquier caso, lo primero que tenemos que hacer a la hora de encontrarnos frente a un accidente de tráfico es proteger el lugar del accidente para evitar mayores daños al accidentado y por supuesto también para evitar riesgos para nosotros o cualquier otro usuario de la vía.

Aquí también vamos a establecer un orden de prioridades, que será garantizar nuestra seguridad, asegurar el lugar y finalmente proteger a la víctima.

Garantizar nuestra seguridad

Lo primero que tenemos que hacer es analizar la situación y valorar que no exista un importante riesgo para nuestra vida.

En caso de que así sea, deberemos esperar la llegada de profesionales sin intervenir, pero si consideramos que el riesgo es bajo, procederemos a continuar con los pasos.

Hay que comenzar por aparcar nuestro vehículo (si fuésemos en él) en un lugar seguro y con las luces de emergencia encendidas. Antes de salir de él, procederemos a colocarnos el chaleco reflectante y seguidamente colocaremos los triángulos reflectantes.

Hecho esto valoraremos la seguridad a la hora de acercarnos al vehículo o vehículos afectados.

Garantizar la seguridad del entorno

Cuando ya estemos convencidos de que no hay peligro para nosotros, procederemos a señalizar el lugar, para lo cual utilizaremos desde señales de emergencia de los propios vehículos hasta triángulo reflectantes, teniendo en cuenta si hay zonas peligrosas por objetos atravesados en la vía, aceites, etcétera y en general haremos todo lo posible porque el lugar del accidente sea fácilmente visible a distancia por el resto de usuarios de la vía.

Garantizar la seguridad de la víctima

Ahora nos centraremos en garantizar la seguridad de la víctima, y para ello estudiaremos la posibilidad de que haya un incendio, exista riesgo de electrocución debido a un cable que haya caído por motivo del accidente, la posibilidad de que el vehículo cambie su posición (vuelque, vaya rodando, etc.) de manera que pueda afectar a la víctima o a otros usuarios de la vía, y como medida de prevención, quitaremos el contacto de los vehículos accidentados.

Ahora vamos a analizar el estado de las víctimas, pero sobre todo evitaremos intervenir cuando no sepamos cómo hacerlo. Por ejemplo, si es un accidente de moto no retiraremos el casco al motorista, y si es un accidente de coche tampoco sacaremos a los accidentados hasta que no lleguen los profesionales que procederán de forma adecuada, de manera que evitaremos mayores lesiones. Sin embargo, hay casos en los que sí puede ser necesario quitar el casco o sacar a los ocupantes del vehículo como en aquellos en los que haya que realizar una maniobra de reanimación, si el vehículo está incendiado, etcétera.

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Una vez que tengamos esto claro, procederemos a realizar una primera evaluación de la víctima, y en el caso de que haya varias, empezaremos por la que se encuentre en un estado más grave (recordad que la víctima que más grita no suele ser la que está en peor estado):

  • Consciencia y respiración: en primer lugar vamos a comprobar su estado de consciencia y valoraremos su respiración. Para ello vamos a estudiar si puede ver, oír y sentir. Comprobaremos que responda a nuestra voz y a los estímulos físicos. Para valorar la vía aérea utilizaremos la maniobra frente-mentón, observando el interior de la boca para retirar cualquier objeto que pueda obstruir las vías, pero siempre en todo caso evitaremos en la medida de lo posible mover al paciente más de lo necesario. En el caso de haber algún mínimo movimiento o queja, daremos por hecho que está consciente, es decir, sus órganos principales están funcionando. Si hay varios heridos, pasaremos en este momento a los demás hasta terminar una vuelta entera averiguando si están conscientes.
  • Signos de vida: si no está consciente, comprobaremos el pulso, si siente el dolor, si traga saliva… Comprobaremos si respira, observando el movimiento del pecho, escuchando la respiración y comprobando que entra y sale aire por nariz o boca. Si no respira, procederemos a sacar al accidentado del vehículo para proceder a realizar la maniobra de reanimación cardiopulmonar.
  • Hemorragias, fracturas y quemaduras: observaremos la posible presencia de hemorragias, fracturas y quemaduras.
  • Estado de shock: aunque la víctima esté consciente, en cualquier momento puede entrar en estado de shock, por lo que hay que observarla. Cuando se produce un shock, aparece palidez, aumenta el ritmo cardíaco, las pulsaciones son débiles, aumenta la sudoración y poco a poco va perdiendo la conciencia. Si se da el caso, colocaremos a la víctima boca arriba y elevaremos sus miembros inferiores. En el caso de que se presenten vómitos, ponerla de lado. Nunca la dejaremos sola, y por supuesto no le daremos de beber ni de comer aunque se haya recuperado.

Alertar en los accidentes de tráfico

Una vez que hemos garantizado la seguridad y hemos valorado la situación de las víctimas del accidente, a continuación procederemos a avisar a los servicios de emergencias que generalmente serán el 112 o 911 dependiendo del país en el que nos encontremos.

emergencias 112 accidentes de trafico

En nuestra llamada será necesario que facilitemos una serie de datos e información a través de la cual puedan comprender la situación real y así comenzar a prepararse antes de llegar al lugar del accidente.

Entre los datos más relevantes tenemos los siguientes:

  • Número de víctimas afectadas en el accidente.
  • Número y tipo de vehículos que se han visto implicados en el accidente.
  • Dirección o localización del accidente.
  • Información relevante acerca de las víctimas o del entorno.

Socorrer en los accidentes de tráfico

Como podéis comprobar, ya hemos asegurado la zona, hemos hecho una valoración inicial del estado de la víctima y hemos contactado con las autoridades y los servicios de emergencia para que acudan lo antes posible y con todos los medios necesarios en función del tipo de accidente que se ha producido.

Por ello, ahora ya podemos comenzar a socorrer a los accidentados, y como hemos mencionado ya anteriormente, evitaremos mover al paciente en la medida de lo posible, además de que tan sólo lo atenderemos en función de nuestros conocimientos y siempre que lo necesite; en caso de duda, mejor esperamos a las asistencias.

En el caso de que presenciemos lesiones traumáticas, nunca las moveremos, sino que las dejaremos en la posición en la que se encuentren, ya que de esta forma evitaremos agravar más la situación.

Si la víctima está consciente, permaneceremos en la medida de lo posible con ella, hablándole y haciéndole preguntas como por ejemplo si tiene algún tipo de enfermedad, dónde le duele, etc.

Algunas de las lesiones más habituales que podemos tratar son:

  • Heridas: simplemente aplicaremos gasas estériles mojadas en agua. Nunca aplicar ningún tipo de pomada.
  • Hemorragias: presionaremos sobre la herida y elevaremos el miembro en caso de que se encuentre en uno de ellos. Si la hemorragia es abundante, deberemos presionar los puntos arteriales cercanos a la herida, braquial si se trata de los miembros superiores, y femoral si es en los miembros inferiores. Sin embargo, en el caso de que se produzcan hemorragias en la nariz, la boca o los oídos, nunca las taponaremos.

Nunca daremos medicación, drogas o alcohol a las víctimas de un accidente, además de que siempre deberemos esperar junto a ellas hasta la llegada de las asistencias y, por supuesto, para poder actuar correctamente, nunca deberemos perder la calma.

Cómo se realiza la maniobra de Heimlich

A continuación vamos a aprender a realizar la maniobra de Heimlich, un proceso de compresión abdominal que es importante conocer ya que se trata de uno de los recursos de primeros auxilios que en más frecuentemente nos podemos encontrar con la necesidad de realizar.

Cómo se realiza la maniobra de Heimlich c

Que es la maniobra de Heimlich

La maniobra de Heimlich es una maniobra de primeros auxilios que tiene como objetivo la desobstrucción del conducto respiratorio del paciente, el cual habitualmente se habrá bloqueado debido a la presencia de un objeto o alimento.

La razón de su nombre se debe a que su creador fue el Doctor Henry Heimlich, el cual en 1974 la popularizó como uno de los sistemas más eficientes para salvar la vida a personas que se encuentren en esta situación.

Cuándo realizar la maniobra de Heimlich

Eso sí, antes de proceder a explicar el modo en que la vamos a realizar, es muy importante saber cuándo hay que recurrir a la maniobra de Heimlich.

Tan sólo la utilizaremos en aquellos casos en los que exista una obstrucción grave de la vía aérea, es decir, en aquellos pacientes que observemos que no hacen ningún tipo de ruido. Si la persona tose deberemos dejar que extraiga el objeto por sí misma.

También nos podemos encontrar con el caso de personas de gran tamaño, obesas o incluso de embarazadas, en cuyo caso cambiaremos la maniobra de Heimlich por compresiones torácicas, es decir, en lugar de realizar la compresión en la zona abdominal, la misma se llevará a cabo a la altura del tórax.

En cualquier caso nunca recurriremos a los habituales golpes en la espalda, los cuales son denominados golpes interescapulares, ya que, debido a la fuerza gravitacional, la obstrucción puede acabar agravándose pasando de ser leve a grave. Es decir, al golpear, lo que estamos haciendo es que el agente causante de la obstrucción descienda.

Esto podría realizarse tan sólo si el paciente está cabeza abajo como ocurre con la maniobra Heimlich para menores de dos años que os vamos a explicar un poco más adelante en este mismo artículo.

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Por ello, el golpear la espalda cuando alguien está tosiendo para expulsar la obstrucción, en realidad se trata de un error que no debemos cometer. Básicamente dejaremos al paciente que expulse dicha obstrucción por sí mismo, y en caso de que observemos que de forma natural pasa de ser leve a grave, procederemos a la realización de la maniobra de Heimlich.

Cómo realizar la maniobra de Heimlich

Dependiendo del paciente, la maniobra de Heimlich se realizará de un modo ligeramente distinto.

La maniobra de Heimlich en adultos

En el caso de que sea un adulto al que vamos a realizar la maniobra de Heimlich, lo que haremos será ponernos a la espalda del paciente manteniéndolo de pie. Lo abrazaremos con los dos brazos manteniendo el pulgar extendido con el que buscaremos el ombligo.

Cerramos el puño y colocamos la otra mano encima. Ahora presionamos fuertemente hacia adentro y arriba, y seguimos repitiendo hasta que expulse el cuerpo responsable de la obstrucción.

En caso de que el paciente no expulse el cuerpo y pierda el conocimiento, procederemos a realizar la maniobra de reanimación cardiopulmonar.

https://youtu.be/2D5TKxDwGuk

La maniobra de Heimlich en menores de dos años

En el caso de que hablemos de un niño de menos de dos años, lo colocaremos sobre nuestro brazo izquierdo, a continuación lo pasaremos a nuestra rodilla y golpearemos su espalda cinco veces.

Seguidamente cogeremos con la mano derecha para darle la vuelta y con los dedos índice y corazón de la mano izquierda presionaremos cinco veces sobre su pecho.

El siguiente paso será abrir la boca del pequeño y observamos si ha expulsado el cuerpo extraño. En caso positivo lo extraemos con los dedos, y en caso contrario repetimos la maniobra completa.

Si el pequeño pierde el conocimiento antes de expulsar el cuerpo, se procederá a realizar la maniobra cardiopulmonar para bebés.

La maniobra de Heimlich en embarazadas, personas de gran tamaño y/o besos

Se realizará del mismo modo que en caso de adultos, pero en lugar de colocar los brazos a la altura del ombligo, se hará justo debajo de la boca del estómago.