Remedios caseros para los golpes

Remedios caseros para los golpes

Con esta colección de remedios caseros para los golpes vamos a intentar solventar esos pequeños problemitas que nos surgen en circunstancias en que, haciendo deporte o inclusive en nuestro día a día, recibimos un golpe en alguna parte de nuestro cuerpo, lo cual implica desde dolor hasta enrojecimiento de la zona o incluso síntomas algo más graves.

Remedios caseros para los golpes

Los golpes y sus síntomas

Un golpe se define como el choque entre dos cuerpos a través del cual existe un efecto, que en nuestro caso será uno o varios síntomas como los que vamos a describir a continuación. En ese sentido vamos a intentar englobar de forma simplificada la mayor parte de golpes que podemos sufrir un día cualquiera, intentando buscar las soluciones caseras más factibles para la mayoría de los casos.

En cuanto a síntomas podemos encontrar una amplia variedad que va desde un ligero dolor de corta duración hasta la aparición de un hematoma, o incluso podemos llegar a problemas algo más complicados como distensiones o roturas de ligamentos, desgarros musculares, rotura de huesos, aparición de heridas cerradas o abiertas, etc.

En cualquier caso, el cometido de este listado de remedios caseros para los golpes se va a centrar en aquellos golpes al uso que podemos sufrir un día cualquiera, ya que en caso de lesiones o golpes que impliquen una cierta gravedad, lo mejor que podemos hacer es acudir a nuestro médico de confianza para que nos envíe a un especialista y se proceda a un tratamiento adecuado y personalizado.

En esencia vamos a intentar solventar en casa los pequeños golpes, aprendiendo a acabar con la inflamación, reducir el enrojecimiento y por supuesto calmar el dolor.

Cómo proceder con remedios caseros para los golpes

Remedios caseros para los golpes

Cabe destacar que en la actualidad existen medicamentos en pomada o spray que consiguen un efecto fantástico, pero no es habitual que los tengamos al alcance cuando se produce el accidente, y es por ello que vamos a intentar improvisar haciendo uso de los recursos que tengamos más a mano.

Aplicar frío en la zona afectada

Cuando acabamos de recibir un golpe, una de las mejores formas de evitar la inflamación y reducir el dolor es aplicar frío.

Para ello lo que tenemos que hacer es colocar hielo en la zona afectada pero cuidado, nunca lo haremos de forma directa. Podemos utilizar desde bolsas de plástico hasta paños de cocina o cualquier otro tejido que tengamos a mano y aísle los cubitos de hielo de nuestra piel.

Cabe destacar que este proceso se deberá llevar a cabo lo más rápidamente posible, ya que cuanto más tiempo pase irá perdiendo efectividad. A la vez, el hielo nos va a servir tan sólo durante las primeras horas, o incluso lo podemos alargar durante un día entero. A partir de entonces puede llegar incluso a ser contraproducente en algunos casos, por lo que cambiaremos y aplicaremos calor en caso de que sea necesario.

La forma de aplicar el hielo sobre la zona afectada es en pequeños ciclos de no más de 15 minutos, y en todo caso observaremos que la zona se adormece, pero no debemos permitir que desaparezca por completo la sensibilidad, ya que podríamos incluso empeorar la situación llegando a producir incluso quemaduras.

En el caso de que exista una herida abierta y que sangre profusamente, lo que tendremos que hacer en primer lugar es cortar la hemorragia sin aplicar frío, ya que de lo contrario haríamos que la circulación sanguínea sea más fluida por la zona, favoreciendo así un mayor sangrado.

Para la mayor parte de heridas tan sólo tendremos que taponar con una gasa o un trozo de tela que tengamos a mano y que esté limpia. Si se trata de heridas mayores, lo mejor es que nos pongamos en contacto con el médico cuanto antes por si es necesario dar puntos o seguir leyendo porque os vamos a dar un par de trucos muy efectivos que os pueden salvar en más de una situación problemática.

Utilizar sal para disminuir la inflamación

La sal es otro remedio casero para los golpes que nos puede venir muy bien, ya que casi siempre la tenemos a mano.

Lo único que haremos será aplicar sal sobre la zona afectada, y gracias al efecto que produce sobre las células y el entorno, conseguiremos absorber buena parte del líquido.

Ceniza y aceite para cortar hemorragias

En el caso de que haya una hemorragia y no dispongamos de otro sistema, una forma de cortarla es haciendo una mezcla de ceniza y aceite. Eso sí, en cualquier caso deberemos acudir rápidamente a un centro médico para sanear la zona y proceder a la sutura en caso de que sea necesario.

Otro producto que funciona muy bien en estos casos es el yeso en polvo.

Remedios caseros para los golpes

Aloe vera, el arma perfecta contra la inflamación

El aloe vera es una planta que tiene propiedades antiinflamatorias entre otras. De hecho es utilizada para todo tipo de golpes, incluyendo heridas abiertas o incluso quemaduras.

No obstante, en nuestro caso la podemos utilizar como uno de los mejores remedios para acabar con la inflamación, a la vez que evita la aparición de moratones en la zona.

El ajo y la cebolla

Estos dos ingredientes imprescindibles en toda mesa no sólo purifican nuestro organismo y mejoran la circulación sanguínea, sino que también ayudan a disminuir la inflamación, calmar el dolor y evitar los moratones.

En el caso de la cebolla, lo único que tendremos que hacer es aplicar una rodaja en la zona afectada y dejar actuar. Pero si optamos por el ajo, lo que tendremos que hacer es aplicar el líquido que obtenemos al cortarlo también por la zona.

Estos son algunos de los mejores remedios caseros para los golpes que debemos conocer, y es que como comprobaréis, en la mayor parte de los casos siempre tenemos a mano cualquiera de estos ingredientes, por lo que ya no hay excusa para reducir el malestar y la apariencia resultante de esos pequeños golpes que podemos recibir un día cualquiera.

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