Qué es la amniocentesis

Vamos a intentar entender bien qué es la amniocentesis, las razones por las que se puede llevar a cabo, los riesgos y otras características importantes de esta prueba prenatal.

Definición de amniocentesis

Primeramente tenemos que entender qué es la amniocentesis, la cual es básicamente una prueba que se realiza a mujeres embarazadas de manera que se obtiene una pequeña muestra de líquido amniótico con el objetivo de analizarlo.

Recordamos que el líquido amniótico es el líquido que se encuentra rodeando al feto.

Para qué se realiza la amniocentesis

La amniocentesis es una prueba rutinaria que se lleva a cabo habitualmente a lo largo del segundo trimestre de embarazo, y tiene como objetivo analizar el líquido con el objetivo de detectar la posible presencia de defectos cromosómicos y genéticos. Hay que tener en cuenta que las células del feto se van desprendiendo y flotan en el líquido amniótico de manera que se pueden recoger mediante la amniocentesis y de esta forma realizar un recuento de cromosomas para analizar la posible existencia de una estructura cromosomática anormal, así como para calcular la cantidad de dióxido de carbono y oxígeno que está recibiendo el feto.

No obstante no se realiza en todos los casos, sino tan sólo en aquellos en los que el médico tenga alguna sospecha de que pueda existir alguna determinada anomalía que no pueda ser detectada a través de la realización de otras pruebas alternativas, ya que existe un cierto riesgo al llevarla a cabo.

Gracias a la amniocentesis podemos saber si el bebé tiene algún tipo de aneuploidía como por ejemplo el síndrome de Down o enfermedades que puedan afectar a las funciones neurológicas y metabólicas entre otras.

Cómo se realiza la amniocentesis

En el caso de que el médico considere pertinente realizar una amniocentesis, lo primero que se lleva a cabo es un estudio mediante la utilización de un escáner, de forma que se pueda conocer la posición de la placenta y del feto.

Hecho esto se procederá a insertar una aguja larga en el útero para obtener unos 14 cm³ de líquido amniótico.

Ahora ya no queda más que cultivar el líquido durante un tiempo que puede oscilar entre las dos semanas y media y las cinco semanas, de manera que transcurrido este se podrá sacar una conclusión acerca de los valores obtenidos.

Los riesgos de la amniocentesis

Como os decíamos anteriormente, la amniocentesis no se lleva a cabo en todos los casos, sino tan sólo en aquellos en los que el médico sospeche que puede haber algún problema, y esto se debe a que siempre existen algunos riesgos que hay que valorar y tener en cuenta.

Básicamente los riesgos que encontramos es posibilidad de aborto y posibilidad de infección, aunque cabe destacar que el riesgo es muy inferior que en el caso de la biopsia corial transvaginal y estaría al nivel de la biopsia corial transabdominal, la cual estaría por debajo del 1%.

Esto es todo lo que necesitamos conocer para entender qué es la amniocentesis. Por supuesto también iremos analizando algunos detalles y respondiendo a las preguntas que puedan surgir a todos nuestros lectores.

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