Qué es la pica

Hay algunos trastornos alimentarios que se producen con bastante frecuencia, pero otros muchos pasan desapercibidos debido a que no son excesivamente frecuentes o directamente se asocian a vicios o malos hábitos. En esta ocasión vamos a hablar de la pica, uno de estos trastornos que generalmente afectan a los niños pequeños.

Qué es la pica. Definición de pica

La pica es un trastorno a través del cual la persona afectada siente la necesidad de ingerir determinados materiales que no son comestibles, entre los que habitualmente destacan el papel y la tierra.

En total se calcula que más de un 30% de niños con edades comprendidas entre uno y seis años tienen este comportamiento, aunque cada uno puede manifestarlo de una forma diferente. Sin embargo, también se puede dar en personas adultas y muy especialmente en mujeres embarazadas a partir de la falta de determinados nutrientes.

Causas y prevención de la pica

Se considera que la pica puede nacer a partir de un bajo nivel de hierro y zinc en la sangre, a raíz de intoxicación por plomo y otros problemas de salud generalmente relacionados con la ausencia de nutrientes. También hay casos de pica directamente asociados a discapacidad intelectual.

En este sentido no hay una forma de prevención determinada, pero se considera que con una buena alimentación se puede evitar al menos en parte.

Síntomas de la pica

Es importante tener en cuenta los síntomas de la pica, ya que partimos de la base de que existen muchos materiales que pueden ser ingeridos pero no siempre implicarán la existencia de la enfermedad. Para que nos hagamos una idea, para considerar que puede existir pica, la persona deberá mantener esta costumbre durante más de un mes, por lo que si lo hace en un momento ocasional, no podemos dar por hecho que se trate del comienzo del problema.

Por otra parte, los síntomas también van a depender de los materiales que pueda ingerir la persona afectada, los cuales son bastante variados pero con más frecuencia son el papel, la arena, la tierra, el barro, la pintura, el pelo y las heces de animales.

En base a ello se podrán desarrollar problemas diversos que comienzan con dolores de estómago, náuseas, distensión abdominal y similares, hasta desembocar en diversos problemas de conducta que se manifiestan especialmente en la escuela y en su relación con otros niños, fatiga injustificada e incluso puede llegar a la infección, desnutrición o envenenamiento en los casos más graves.

Diagnóstico de la pica

Cuando se observa la posibilidad de que exista pica, generalmente se procederá a analizar los niveles de hierro y zinc así como los niveles de plomo para averiguar si hay desnutrición e intoxicación.

Si la persona también ha podido ingerir tierra o desechos contaminados, también será sometida a pruebas de infección.

Tratamiento de la pica

Una vez detectado el trastorno se procede a solucionar los problemas de salud que se hayan podido producir, destacando la deficiencia de nutrientes que habitualmente es común en todos los casos, y por supuesto también prestando mucha atención a las posibles infecciones e intoxicaciones que se hayan podido producir.

Generalmente el tratamiento psicológico se centrará en demostrar que la pica tiene consecuencias negativas como los castigos, de la misma forma que se procederá a premiar cuando ingiera alimentos normales.

Si la pica se produce por discapacidad intelectual, también existen medicamentos que pueden ayudar durante el proceso.

Pronóstico de la pica

En cuanto al pronóstico podemos encontrar distintos casos, desde aquellos que en unos meses desaparecen por sí mismos, hasta otros que pueden incluso durar varios años, y por supuesto también dependerá de los problemas de salud que haya podido generar este comportamiento.

Recordad que existen otros muchos trastornos alimentarios que es importante conocer para actuar a tiempo en el caso de encontrarnos frente a ellos. Podéis encontrarlos en el artículo principal.

Qué es la potomanía

Existen múltiples trastornos alimentarios que pueden afectar a nuestra salud, y uno de ellos es la potomanía. Nuestro objetivo será analizar este problema que, sin ser excesivamente frecuente, afecta a multitud de personas, razón por la cual debe ser tenido en cuenta.

Qué es la potomanía. Definición de potomanía

La potomanía, también conocida como polidipsia psicogénica, es un trastorno que lleva al afectado a tener la necesidad de beber grandes cantidades de líquido, el cual habitualmente será agua aunque también pueden ser otros diversos e incluso una combinación de todos o parte de ellos. Cuidado, aquí no estaríamos hablando de drunkorexia o ebriorexia, ya que a menudo existe tendencia a pensar que la potomanía puede implicar también este otro trastorno, pero no es así.

Cabe destacar que se trata de un tipo de trastorno alimentario muy poco frecuente, además de que a menudo se engloba dentro de otros trastornos distintos, por lo que es frecuente que pase desapercibido.

Por norma general se considera que este trastorno afecta fundamentalmente a jóvenes debido al bombardeo de falsas creencias relacionadas con la alimentación.

Causas y prevención de la potomanía

Debido a que se trata de un problema poco frecuente, en la actualidad apenas hay estudios relacionados. Sin embargo se considera que podría tener que ver con una alteración en el funcionamiento del hipotálamo, aunque la mayoría de expertos consideran que esto sería muy raro, por lo que lo atribuyen más a un desequilibrio psiquiátrico.

Dentro de las posibles causas que den lugar a la aparición de potomanía se considera que pueden tener relación los trastornos de ansiedad, padecer otros trastornos alimentarios previos como la anorexia, la existencia de algunas enfermedades mentales, e incluso la utilización de medicamentos como pueden ser antiinflamatorios, diuréticos, litio y anticolinérgicos que pueden provocar sensación de sed o incluso pueden afectar al funcionamiento del riñón.

Al tratarse de un problema psicológico, la mejor forma de prevenirlo es a través de una información correcta en materia de nutrición. Como comentábamos antes, la población que más se puede ver afectada por la potomanía es precisamente los jóvenes que son más influenciables y más fáciles de engañar con falsas teorías relacionadas con la alimentación, de manera que, sin un racionamiento científico, pueden optar por cambiar algunas de sus costumbres alimentarias y pensar que están haciendo lo correcto para su salud cuando en realidad la están perjudicando.

Síntomas de la potomanía

Comentamos anteriormente que los más afectados por la potomanía son precisamente gente de corta edad más influenciable, razón por la cual muchos de los síntomas se comienzan a presenciar cuando la enfermedad ya está en un estado avanzado, ya que mientras que los órganos funcionen adecuadamente, este problema puede pasar totalmente desapercibido.

Entre los síntomas que aparecerían en ese instante encontraríamos los dolores de cabeza habituales, náuseas, sensación de hinchazón en las articulaciones de las piernas, frecuentes calambres musculares, sensación de cansancio sin razón aparente, hiponatremia, convulsiones, sensación de sueño a lo largo de todo el día, insuficiencia cardíaca e incluso podría llegar a desembocar en un mal funcionamiento del cerebro, alucinaciones o incluso llegar hasta la parálisis parcial o completa.

Diagnóstico de la potomanía

Al tratarse de un trastorno, la primera dificultad con la que nos encontramos en estos casos es precisamente hacer consciente a la persona de que padece el problema. Por esa razón nos podemos encontrar con casos en los que se detecta rápidamente y se puede poner solución en un corto plazo de tiempo, con lo que generalmente no quedan secuelas, pero de igual manera también podemos encontrar otros en los que se detecta mucho tiempo después o incluso resulta muy complicado conseguir que la persona acepte este hecho, y por supuesto también debemos tener en cuenta las posibles recaídas futuras, de manera que en estos casos sí podemos llegar a considerar algunas secuelas físicas que se pueden solucionar, con mejor o peor pronóstico, dependiendo de la gravedad.

Cabe destacar que muchas veces la potomanía también viene ligada a otros trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, por lo que deberemos tener en cuenta los síntomas de estas otras enfermedades para diagnosticar la posible potomanía.

Tratamiento de la potomanía

En cuanto al tratamiento, lo habitual es administrar diuréticos al paciente con el objetivo de ayudar a eliminar los líquidos sobrantes, de manera que también se consigue de esta forma aumentar los niveles de sodio.

Por otra parte, también es necesario que se establezca un tratamiento psicológico que ayude al paciente a entender la situación por la que está atravesando y el motivo de su trastorno, de manera que se comprometa a realizar cambios en su vida entre los que destaca la disminución de consumo de líquidos limitando a un máximo de 1,5 l de agua diarios.

También se procederá a realizar el tratamiento adecuado en función del problema psicológico que se haya podido detectar salvo, por supuesto, si la potomanía se desarrolla a partir del consumo de los medicamentos que indicamos anteriormente.

Recordad que existen otros muchos trastornos alimentarios que es importante conocer para actuar a tiempo en el caso de encontrarnos frente a ellos.

Qué es la anorexia

De entre los distintos trastornos alimentarios, la anorexia es uno de los más generalizados en los países del primer mundo. Por ello vamos a dedicar un tiempo para analizar algunos de sus aspectos más importantes, y sobre todo estudiaremos el tratamiento para aquellas personas que la padezcan.

Qué es la anorexia. Definición de anorexia

La anorexia es un trastorno alimentario por el que las personas que la padecen tienen pánico al aumento de peso, independientemente de si se encuentran dentro de su peso ideal, con sobrepeso o incluso tienen un peso insuficiente.

De esta forma, la persona anoréxica perderá peso por debajo del que se considera saludable en función de su sexo, estatura, complexión y edad.

Cierto es que las mujeres jóvenes son más propensas a padecer anorexia, aunque cada vez es más frecuente encontrar este trastorno alimentario en los hombres, en cuyo caso se denomina manorexia.

El problema suele desarrollarse en edades comprendidas desde poco antes de alcanzar la adolescencia y hasta el comienzo de la edad adulta, pero también podría darse en edades más avanzadas aunque con menos frecuencia.

Causas y prevención de la anorexia

No existe una causa definida por la que una persona padece anorexia, pero se considera que existen diversos factores que pueden ser los que, unidos o de forma independiente, dan lugar a este trastorno. Al parecer, tanto las hormonas como los propios genes podrían jugar un papel importante en la anorexia, pero fundamentalmente se achaca a las actitudes sociales en las que hay una destacable obsesión por estar muy delgados.

Existen distintos factores de riesgo que se consideran podrían ser también parte de la causa de esta enfermedad o que podrían ser el punto de partida o detonante de su aparición, como el hecho de que la persona esté siempre preocupándose por su peso y por su aspecto físico, si a menudo tiene una imagen negativa de sí mismo, si durante la niñez ha tenido algún trastorno de ansiedad, si ha habido problemas alimentarios durante la lactancia o durante la primera infancia, si tiende a obsesionarse y adopta ideas muy concretas relacionadas con la salud y la belleza, y también puede ser parte de la causa el hecho de que sea una persona que busca siempre la perfección y se obsesiona con cumplir las reglas.

Síntomas de la anorexia

En cuanto a los síntomas, una persona que padece anorexia siempre va a tener miedo a aumentar de peso incluso cuando su peso es el adecuado o incluso se encuentra por debajo de su peso ideal, también se niega a reconocer su peso ideal real y siempre hará todo lo posible por estar por debajo de él.

Otro síntoma que nos puede dar a entender que una persona padece anorexia es el hecho de que distorsiona mucho la imagen de sí misma, como por ejemplo el hecho de que pierda mucho peso, se encuentre por debajo de su peso ideal y aun así piense que todavía le siguen sobrando kilos.

Dentro de los síntomas más habituales de la anorexia también podremos observar que limitan mucho la cantidad de alimentos, o incluso comen de forma normal pero posteriormente provocan el vómito, trocean mucho los alimentos y en lugar de comérselos se dedican a estar cambiándolos de posición en el plato, se obsesionan con realizar ejercicio físico con mucha frecuencia incluso cuando están enfermas o padecen algún tipo de dolencia, van al baño siempre después de cualquier tipo de comida, no quieren comer con otras personas y utilizan pastillas como diuréticos, laxantes o pastillas para adelgazar.

Físicamente también podemos apreciar algunos síntomas de la anorexia como la tendencia a tener la boca seca, una evidente atrofia muscular y pérdida de grasa corporal, la aparición de osteoporosis, una gran sensibilidad al frío, tendencia a la depresión, la piel adquiere un tono amarillento o con manchas y habitualmente se presenta con un aspecto seco, y a la hora de relacionarse también suelen padecer mala memoria, tienen dificultad para sacar conclusiones y discernir, y su pensamiento es lento o confuso.

Diagnóstico de la anorexia

Entrando en el apartado del diagnóstico, se deberán realizar distintas pruebas a través de las cuales se buscará, en primer lugar, la razón de la pérdida de peso, y en segundo lugar, los daños que ésta haya podido causar.

Generalmente, cuando una persona que padece anorexia comienza con el tratamiento, estas mismas pruebas se vuelven a realizar cada cierto tiempo con el objetivo de evaluar los avances que se hayan conseguido.

A continuación listamos las pruebas que habitualmente se llevarán a cabo:

  • Se realiza un examen de albúmina en los sueros para averiguar la cantidad de proteína que hay en la sangre.
  • Pruebas de densidad ósea para averiguar si existe osteoporosis.
  • Un conteo sanguíneo
  • Realización de una electrocardiografía.
  • Se realizan pruebas de la función renal.
  • Pruebas de la función hepática.
  • Se llevará a cabo un análisis de orina.
  • Pruebas de la función tiroidea.
  • Cálculo de los electrolitos, es decir, de minerales y líquidos con carga eléctrica.

Tratamiento de la anorexia

En cuanto al tratamiento de la anorexia debemos partir de la base de que se trata de un proceso psicológico bastante complicado, ya que uno de los primeros muros que hay que vencer es conseguir que la persona reconozca que tiene una enfermedad, lo cual es bastante complejo. Cabe destacar que para ello existen diversas terapias que pueden ser terapias individuales, terapias en grupo y terapias en familia.

Mientras se busca que la persona comprenda la situación que está atravesando, también se comenzará a restaurar el peso corporal normal (el objetivo es conseguir aumentar alrededor de 1 kg semanal para considerar que la evolución es la correcta) y se procederá a ir inculcando los hábitos alimentarios adecuados.

De forma complementaria pero directa para el tratamiento de la persona que padece anorexia tenemos algunos programas muy interesantes como aquellos que buscan mejorar la sociabilidad del paciente, así como la búsqueda de establecer unos horarios fijos para las ingestas a lo largo del día, y por supuesto también la disminución de la actividad física.

A menudo, para comenzar con el tratamiento de la anorexia, lo habitual es realizar un ingreso hospitalario de algunos días, pero hay casos más graves en los que este ingreso puede alargarse varias semanas e incluso meses, y entre ellos tenemos aquellos en los que la persona padece una fuerte depresión, si se plantea al suicidio, en el caso de pérdidas de peso extremas donde exista una gran desnutrición, se encuentren por debajo del 70% de su peso ideal, etcétera.

Y por supuesto siempre se pide la colaboración a los familiares, aunque hay que tener en cuenta que se trata de un proceso que requiere mucha atención, mucha paciencia y mucha dedicación al paciente.

Pronóstico de la anorexia

En cuanto al pronóstico y expectativas de la anorexia y anorexia nerviosa, cabe destacar que estamos ante una enfermedad grave que incluso puede llegar a ser mortal, y el proceso para curar al paciente es largo y a menudo complicado, máxime si tenemos en cuenta que la persona puede recaer no sólo durante el tratamiento sino también en el futuro.

Estadísticamente, cuanto más joven sea la persona que ha comenzado con la enfermedad, mejores expectativas de solución y recuperación completa habrá por delante.

Sin embargo, si el paciente ha parecido anorexia durante mucho tiempo, es posible que también se hayan desarrollado otras enfermedades y problemas de salud como debilitamiento óseo debido a la osteoporosis, mayores riesgos de infección por el descenso de los glóbulos blancos, problemas cardíacos por el descenso de los niveles de potasio en sangre, desnutrición por la falta de nutrientes en el organismo, deshidratación, desarrollo de problemas de la glándula tiroides, aumento de los problemas bucales y sobre todo las caries, y convulsiones en base a la deshidratación así como a las diarreas y vómitos que se produzcan con frecuencia, en cuyo caso el diagnóstico ya dependerá de cada caso, pudiendo conseguir una recuperación completa o pudiendo quedar secuelas incluso de por vida.

Recordad que existen otros muchos trastornos alimentarios que es importante conocer para actuar a tiempo en el caso de encontrarnos frente a ellos.

Qué es la vigorexia

La vigorexia es un problema que afecta a muchas personas y se basa en una obsesión que entra dentro de los conocidos como trastornos alimentarios, por lo que vamos a analizar sus aspectos más destacados para poder hacerle frente antes de que tengan lugar las consecuencias.

Qué es la vigorexia. Definición de vigorexia

La vigorexia o distrofia muscular es un trastorno a través del cual la persona se obsesiona en exceso por su estado físico, padeciendo una visión distorsionada de la realidad ya que, por mucho que se fortalezcan, siempre se ven débiles en todo momento.

Por ello, su obsesión les lleva a cambiar sus hábitos alimenticios y sus hábitos de vida con el objetivo de conseguir esa fortaleza buscada, de manera que tienden a marginarse socialmente y centrar toda su existencia en realizar actividades físicas sin un control adecuado.

Por supuesto también su dieta se ve alterada y tienden a la ingesta de proteínas y carbohidratos en exceso, así como al consumo de distintos tipos de drogas, esteroides, anabolizantes y en general todo aquello que les prometa mejorar su estado físico.

Las personas más afectadas por vigorexia son hombres jóvenes con edades hasta aproximadamente los 35 años, y aunque afecta a bastantes personas de las que practican ejercicio de forma regular, en realidad el porcentaje es bastante bajo, ya que no llega al 0,1%.

Causas y prevención de la vigorexia

Por norma general, la vigorexia nace a partir de problemas emocionales que llevan a la obsesión y la sensación de que nunca están conformes con su apariencia física. Generalmente todo se basa en el entorno de la persona, es decir, de los valores que se le han inculcado, de su cultura y de su educación.

Por esa razón, la mejor prevención contra la vigorexia es la información y la cultura, las cuales muy a menudo se pueden ver en enmarañadas cuando se acude a gimnasios donde no existe ningún tipo de preparación por parte de los monitores más que la que han ido adquiriendo por cursos de poco valor o incluso a través de Internet.

En general, la sociedad tiene buena parte de culpa en este sentido, ya que recibimos un constante bombardeo acerca de la importancia de tener una apariencia física perfecta, algo que por norma general es bien aceptado y equilibrado en personas que no padecen tendencia a este tipo de problemas, pero cuando nos encontramos con baja autoestima, miedo al fracaso y problemas relacionados, a menudo se puede llegar a intentar cubrir con la apariencia física las irregularidades emocionales que padece el paciente.

Síntomas de la vigorexia

Los principales síntomas que se presentan en una persona con vigorexia es la necesidad de realizar una actividad física prolongada y de gran exigencia, consumiendo una gran cantidad de hidratos de carbono y proteínas y disminuyendo el consumo de lípidos. Generalmente esto también va asociado al consumo de esteroides que, en conjunto, acaban por fomentar cambios de humor repentinos y sin causa justificada.

La persona se torna más agresiva y menos tratable, a la vez que su autoestima disminuye y empiezan a aparecer otros síntomas físicos como dolores de cabeza, mareos frecuentes, convulsiones y taquicardias entre otros.

Diagnóstico de la vigorexia

La vigorexia es una enfermedad muy seria, ya que puede desembocar en la muerte de la persona que la padece, y uno de los principales problemas es que hay que atacar la enfermedad lo antes posible ya que generalmente sólo se pueden vivir unos meses con ese ritmo de vida a partir del momento en el que se comienzan a hacer efectivos los síntomas.

Por esa razón, en caso de sospechar acerca de la existencia de la enfermedad en alguna persona cercana a nuestro entorno, deberemos intentar que entre en razón y se ponga en manos de un profesional de la salud, aunque cabe destacar que, como comentábamos en el apartado de síntomas, el consumo de esteroides y la mala alimentación los convierte en personas bastante agresivas y difíciles de tratar, por lo que hay que llevar cuidado en este sentido.

Tratamiento de la vigorexia

Es importante saber que el tratamiento en caso de vigorexia es fundamentalmente psicológico, ya que el objetivo es que la persona cambie su conducta, aumente su autoestima y sobre todo pierda el miedo a fracasar, todo ello razones que le han llevado a intentar cubrir con su apariencia física las carencias emocionales que pueda padecer.

Pronóstico de la vigorexia

El pronóstico de la vigorexia dependerá del momento en el que comience el tratamiento y de cómo responda el paciente al mismo. A menudo puede requerir ingreso hospitalario forzado debido al mal estado de salud y a lo rápido que la enfermedad puede llevar a la muerte al paciente.

Recordad que existen otros muchos trastornos alimentarios que es importante conocer para actuar a tiempo en el caso de encontrarnos frente a ellos.

Qué es la ortorexia

Vamos a hablar de la ortorexia, un tipo de trastorno alimentario que últimamente se está generalizando demasiado en los países del primer mundo y está derivando en algunos problemas que deben ser tratados antes de que se produzcan daños mayores.

Qué es la ortorexia. Definición de ortorexia

La ortorexia, también conocida como ortorexia nerviosa, es una obsesión patológica por alimentarse con productos que son considerados saludables. A priori podría parecer que en realidad esto no es un trastorno que pudiésemos considerar peligroso, pero lo cierto es que generalmente acaba desembocando en problemas mayores como la desnutrición y, en casos que no son controlados, incluso se puede llegar a la muerte.

Causas y prevención de la ortorexia

No existe una causa clara que lleve a la aparición de la ortorexia, pero cabe destacar que con el paso del tiempo la sociedad ha ido adoptando costumbres poco saludables como la ingesta habitual de comidas precocinadas, razón por la cual la obesidad se ha acabado convirtiendo en un problema muy generalizado. Esto evidentemente deriva a otros problemas de salud que incluso pueden llegar a ser graves.

Debido a esto, de forma paralela se ha desarrollado también la necesidad de dejar de lado estas malas costumbres y adoptar un estilo de vida mucho más saludable, pero es tanta la información que recibimos y muchas veces tan dudosa, que a menudo acabamos optando por dietas que realmente no son tan equilibradas ni tan saludables como pensamos.

Mucha gente llega a pensar que hay determinados alimentos que no hay ni que plantearse su ingesta, de manera que es habitual que acaben creando una dieta poco variada y generalmente con carencias bastante importantes.

Por otra parte están los publicistas que buscan muchas veces el miedo como herramienta para vender productos que se prometen más saludables, o como sustitutos de otros considerados perjudiciales, de manera que la población comienza a dudar sobre qué alternativa es la más válida.

El problema llega cuando las personas comienzan a obsesionarse con toda esta información y se angustian hasta el punto que la alimentación que eligen comienza a perjudicar su salud.

Síntomas de la ortorexia

En la actualidad, más de un 20% de la población occidental se considera padece ortorexia, y entre ellos, los más afectados son las mujeres jóvenes.

Por norma general, estas personas suelen padecer un trastorno obsesivo-compulsivo, pero sobre todo acaba mostrando un rechazo social debido a que considera que los patrones de alimentación elegidos son superiores a los del resto de la población, y habitualmente acaba convirtiéndose en una persona monotemática que también tiene la obsesión de demostrar esta superioridad a todas las personas que le rodean.

Entre los alimentos que una persona enferma de ortorexia suele dejar atrás encontramos los lácteos, las grasas, los huevos, azúcares y por supuesto también la carne (sobre todo las carnes rojas) así como otros de consumo habitual, por lo que acaba llegando a una situación donde su salud comienza a peligrar.

Pasan a considerar que lo importante no es la alimentación sino cumplir con la dieta que piensan es la más correcta, buscando siempre alimentos especiales y centrándose sobre todo en lo denominado “ecológico”, obsesionándose por los ingredientes que contienen, las cantidades que pueden ingerir, etcétera. Básicamente su vida comienza a girar única y exclusivamente en el tipo de dieta que creen haber descubierto y que piensan los va a librar de todas las enfermedades y problemas de salud.

También es habitual que busquen teorías como la defensa animal o similares para justificar sus actuaciones.

A menudo, si por cualquier razón rompen la dieta que ellos mismos se han obligado a llevar a cabo, automáticamente se van a sentir culpables y tenderán a castigar su comportamiento. Para que nos hagamos una idea, mientras que las personas que padecen anorexia y bulimia se preocupan por la cantidad de comida que ingieren, la persona que padece ortorexia directamente se obsesiona únicamente con el tipo de comida que ingiere.

También es frecuente que estas personas acaben padeciendo problemas como pueden ser los trastornos de ansiedad, cambios de humor constante sin razón aparente, un exceso de nervios y sobre todo no permiten que nadie les diga que el modo en que se están alimentando no es el correcto.

Diagnóstico de la ortorexia

En cuanto al diagnóstico de la ortorexia, en realidad se trata de algo bastante complejo, ya que resulta muy complicado identificarla y diferenciarla de algunas modas bastante frecuentes como pueden ser aquellas personas que optan por volverse vegetarianas o veganas por la búsqueda de pertenencia a un grupo social, un perfil que puede o no acabar en ortorexia.

Por ello, no podemos dar por hecho que cualquier persona que quiera llevar un determinado tipo de dieta o que tome la decisión de cambiar a alguna de estas dietas que generalmente están de moda tengan necesariamente que padecer la enfermedad, pero lo que es cierto es que todas las personas que padecen la enfermedad pasan por esta fase, por lo que puede ser un primer aviso a tener en cuenta con el objetivo de poder diagnosticar la posible existencia de la enfermedad.

Sin embargo siempre hay que llegar más allá, ya que la ortorexia generalmente lleva al paciente a crear sus propias dietas (aunque estén basadas en dietas de moda) de manera que acaban padeciendo problemas físicos relacionados con ellas.

En este sentido, para poder detectar la ortorexia y sobre todo para poder prevenir problemas de salud, en el caso de que alguien de nuestro entorno haya optado por algún tipo de dieta alternativa, siempre es aconsejable recomendar que se realice análisis de sangre y mantenga el contacto con su médico para controlar que todo vaya bien. No obstante, a menudo nos vamos a encontrar con que la persona se siente ofendida por esa recomendación, de manera que no podemos justificar la ortorexia pero sí está claro que actúa de un modo imprudente y no razona las consecuencias, por lo que, aunque no padezca todavía la enfermedad, es posible que en el futuro acabe sucumbiendo a ella.

Tratamiento de la ortorexia

Debido a que se trata de un problema psicológico que deriva en problemas físicos, en el caso de estar frente a un afectado por ortorexia, deberá ponerse en manos de especialistas médicos que serán los encargados de analizar su comportamiento y llegar a una conclusión para establecer un tratamiento personalizado para ese paciente concreto.

Recordad que existen otros muchos trastornos alimentarios que es importante conocer para actuar a tiempo en el caso de encontrarnos frente a ellos.